Fuimos en dos coches. El mío lo manejaba Juan, un personaje muy simpático, un técnico de la empresa donde trabaja Marcelo.
Estuvo varias veces en la Argentina: en el mundial 78, durante la guerra de Malvinas y una vez más. Por supuesto, hizo mención a nuestra carne. Resultó ser un especialista en comida mexicana (en realidad, en cualquier comida). Tocándose la panza (enorme, casi no entraba en el auto) me decía: "Yo, de comida sé mucho". Frente a cada pregunta, sobre cualquier tema, se las arreglaba para derivar la respuesta hacia la comida. Durante el viaje (unas dos horas) me contó un montón de cosas sobre las comidas tìpicas de cada región de México. Muy divertido.
Así se ve San Miguel desde un mirador que está justo antes de llegar.
Es una ciudad bastante cosmopolita. Por primera vez, veo turistas americanos y europeos. En la década de 1940, San Miguel fue el destino de muchos beatniks y artistas de todo tipo.
Esta es la plaza central.
El origen de la ciudad se remonta a 1542, cuando un monje franciscano, Juan de San Miguel, organizó una misión a orillas de un río que se encuentra a 5 km del actual emplazamiento.
Como en Querétaro, predomina el estilo colonial. En realidad, las dos son bastante parecidas. Esta es más chiquita. Querétaro es una ciudad muy importante. Me refiero solo a la arquitectura del centro histórico.
Con el tiempo, San Miguel se convirtió en el centro español más importante del centro-norte de México.
Los españoles trajeron a la zona a un número importante de sus aliados tlaxcaltecas para que los ayudaran a pacificar a los otomíes y a los chichimecas, que, parece, eran muy bravos.
Finalmente, en 1555, los conquistadores decidieron establecer una importante guarnición armada para proteger el camino que unía México con las minas de Zacatecas. Y que pasaba por aquí.
Años después, rancheros españoles y algunos barones de la plata de Guanajuato se instalaron en la zona. Con el tiempo, el área se convirtió en un próspero centro comercial.
En 2008, la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad. Es realmente muy bonita.
En 1779 nació el hijo pródigo de la ciudad: Ignacio Allende. Fue uno de los principales impulsores de la independencia de México. En 1810 tramó un levantamiento armado contra los españoles. Cuando las autoridaees coloniales de Querétaro descubrieron el plan, un mensajero corrió a San Miguel y le avisó a otro de los conspiradores, Juan de Aldama. Este voló a Dolores, al norte, y, el 16 de septiembre (menciono la fecha porque es como nuestro 25 de Mayo), se encontró con Allende en la casa de Miguel Hidalgo. Horas después, el cura proclamó desde su iglesia la rebelión contra los españoles.
En 1811, Hidalgo, Allende y otros revolucionarios fueron capturados. Allende fue ejecutado y hoy es considerado un mártir de la independencia mexicana. En 1826, la ciudad fue rebautizada como San Miguel de Allende.
Si querés ver una corrida, podés elegir entre el sol y la sombra.
En la parte más alta de la ciudad hay un barrio donde viven los ricos. Dicen que ahi tienen casa algunos famosos de Hollywood.
Todas las casas, las de los ricos y las de los pobres, están llenas de plantas y flores.
En la ciudad se han instalado muchos americanos, mayoritariamente gente grande, jubilados. Para poder comprar propiedades, un americano tiene que tener más de 25 años y residencia permanente en el país. De todos modos, pese a estas limitaciones, ya corre el préstamo de nombres. Es decir, mexicanos que aparecen como titulares de propiedades que, en realidad, pertenecen a americanos.
En este lugar tan lindo almorzamos.
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