También es un pueblo colonial.
La iglesia.
Valle de Bravo está a orillas del lago Avandaro. Es un lago artifical que se formó cuando se construyó una represa hidroeléctrica.
Salimos a dar una vuelta por el lago en un velero.
Almorzamos en un restaurante muy lindo, Los pericos, instalado en una plataforma flotante en una de las orillas. Fue como comer en un barco. Muy rico (y picante) pescado.
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