Esta es la maravillosa pirámide de Kukulkán. Es realmente imponente.
Esta vez me tocó un grupo casi exclusivamente de argentinos; solo había dos chilenos entre catorce personas. Cuando subí a la combi había cinco. Al escucharlos hablar casi me desmayo: ¡¡Paraguayos!! Pero no, eran formoseños. Me encantó; me trajo muchos recuerdos de mi Paraguay querido. Después se agregaron dos mendocinos y cuatro más de Buenos Aires.
La verdad es que fue un grupo buenísimo. Muy divertido. Y fue clave porque el paseo era de todo el día.
La pirámide que vemos hoy fue construida por los toltecas. Pero dentro de ella hay otra más pequeña, construida por los mayas.
El sol era aterrador. Esta de abajo es la cima de la pirámide. En maya, Kukulcán es "Quetzalcoatl" (la serpiente emplumada).
El guía, Rubén, estuvo realmente muy bien, lo que ayudó a que el paseo fuera muy divertido. Además, llegamos bastante temprano y todavía no había tanta gente. Cuando salimos había cientos de personas.
Como tantos otros sitios mayas, Chichén Itzá también se salvó por la selva. En el siglo X fue invadida por los toltecas de Tula (los de los atlantes).
Desde hace unos años ya no se puede subir más a la pirámide. Se estaba deteriorando mucho.
Los toltecas adoraban los sacrificios humanos. Arriba de estas caritas se clavaban las cabezas de los sacrificados.
La Plataforma de las águilas y los jaguares se construyó en honor de los guerreros que conseguían a los candidatos al sacrificio.
Esto es parte del Grupo de las mil columnas.
Qué solazo!
El Observatorio.
En este lugar vi las artesanías más feas de México. No parecen mayas. De todos modos, a los turistas les encantan. Yo creo que se las hacen así a propósito, porque se las compran igual. Todo feo: diseño, colores.
Después de Chichén fuimos a un cenote donde se podía nadar. Muy lindo.
Y después, la vuelta. Mañana temprano, avión a DF.
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