Se trata de una pequeña ciudad, ubicada a 2.000 m de altura.
El camino tiene muchas curvas, subidas y bajadas entre cerros.
En septiembre de 1810, en Dolores Hidalgo empezó la revolución que culminó con la independencia de México.
Esta es la plaza principal. El kiosco, infaltable en la mayoría de los zócalos. Cuando cae la tarde, en ellos se tocan las marimbas y la gente baila.
Aquí, el monumento al cura Hidalgo.
Esta es la Parroquia Nuestra Señora de Dolores.
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo hizo sonar las campañas de la iglesia y lanzó el "Grito de Dolores", que llamaba al alzamiento contra los españoles. En honor al cura, en 1824 la ciudad fue rebautizada como Dolores Hidalgo.
Esta fue la casa del cura Hidalgo.
El Palacio Municipal.
En el lado oeste del zócalo está la Casa de Visitas. Allí residieron Don Nicolás Fernández del Rincón y Don Ignacio Díaz de la Cortina, los dos últimos representantes de la Corona en Dolores. Fueron los primeros prisioneros que tomaron los revolucionarios.
Casas bonitas y un festival de colores.



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